Hablemos sobre sexo

Eran las 20:15 cuando comenzó a formarse cola en la puerta de la sala de exposiciones del Espacio Fraile y Blanco apuntando todo al éxito del último encuentro del 2018. La sala estaba preparada para un aforo de 110 personas (sentadas), y esta cifra fue, con creces, superada, agotándose las entradas para los asientos y dejando entrar después, por su puesto, a todo quien quisiese escucharlo. Esta vez, fue Carlos San Martín Blanco el protagonista de la tarde con “pregúntame lo que quieres saber... sobre sexo” dirigiéndose a todo el público desde los más jóvenes hasta los más mayores. Invitando a cada uno de ellos a realizar una pregunta sobre el tema, el procedimiento de estas preguntas fue algo peculiar, para intentar eliminar vergüenzas o inseguridades se animó a los participantes a realizarlas en el reverso de la entrada, por lo que se conservaría así su anonimato y se incentivaría la participación.

El encuentro comenzó con Jesús Mazón presentando al ponente del día, Carlos San Martín, más que preparado para responder a cada una de esas preguntas, es Doctor en Medicina, especialista en Sexología Clínica y Terapia de Pareja y además Máster en Terapia Familiar y Máster en Psiquiatría y Salud Mental. Tras lo cual Carlos agradeció la presentación, añadió unas breves palabras acerca del tono con el que iba a abordar el tema, con total naturalidad, contestando a todo lo que su formación le dejase, siendo sincero si había preguntas que no supiese contestar e invitando a los presentes a participar si se les generaban dudas durante el discurso.

Ángela Carrera, fue quien formuló las preguntas en nombre de los asistentes, para dar fluidez y mantener también el anonimato acordado. Creando un clima cálido y distendido. Se abordaron temas muy variados, seguramente por la heterogeneidad de sexo y edad de los partícipes.

El primer tema tratado fueron los métodos anticonceptivos para hombres y mujeres. Carlos explicó que los anticonceptivos para hombres aún siguen en fase experimental y todavía no está previsto que se comercialice ninguno. Resaltó que si que se habían logrado los efectos esperados con algunos fármacos pero con múltiples efectos adversos por lo que no era viable su uso. También desmintió el mito promulgado actualmente sobre el descanso en el uso de la píldora anticonceptiva en mujeres, y otros datos muy interesantes.

Un aspecto recurrente sobre el sexo fue el deseo, con preguntas acerca de la normalidad e intensidad de esté relacionado con la edad, las diferencias entre hombres y mujeres. Así como la excitación durante etapas como la menopausia y/o andropausia (hipogonadismo de origen tardío), concepto del cual se habló mucho.

Respecto las preguntas sobre la fase orgásmica, Carlos hizo referencia a la importancia que se da en la sociedad a la consecución del orgasmo, en vez de al disfrute de todo el proceso de la relación sexual, invitando así a los oyentes a cambiar el foco de atención hacia la intimidad, la confianza y el placer de la propia relación sexual.

Otras cuestiones tratadas a lo largo del encuentro fueron, por ejemplo, el inicio de las relaciones sexuales, el sexo anal, zonas erógenas, la pornografía y ésta en la educación, juguetes sexuales, algunas técnicas de terapia sexual, las relaciones emocionales-sexuales, la erótica, disfunciones sexuales y el problema de su afrontamiento.

El encuentro se hizo tan ameno, por el propio tema y el abordaje de éste con humor y naturalidad, que casi sin darnos cuenta ya se había acabado el tiempo, por lo que quedaron algunas preguntas sin contestar, las cuales Carlos se comprometió a resolver y publicar a través de las redes sociales.

Toda la ponencia fue grabada en vídeo y muy pronto podréis verla y aclarar las dudas que tengáis.

Os esperamos el último miércoles de Enero en un nuevo encuentro junto a María Jesús Álava Reyes para hablar sobre su libro Lo mejor de tu vida eres tú.

Feliz Navidad

Mario Álvaro y Yedra de la Vega-Hazas
Alumnos de Psicología en prácticas de la Universidad Europea del Atlántico
| Departamento de Psicología Clínica de CIPSA |

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El vuelo de los Gansos

Hace unos días mi madre me hablaba sobre algo que había leído relacionado con los gansos que le pareció interesante, mientras la escuchaba me di cuenta del gran aprendizaje de la historia y de cómo los seres humanos podíamos poner en practica ciertas costumbres de estas aves. A continuación explico lo que leímos.

Se ha descubierto, en primer lugar, que los gansos vuelan formando una v porque al mover las alas cada pájaro produce un movimiento que ayuda al pájaro que va justo detrás de él, además volando de esa manera aumentan en un alto porcentaje su poder de vuelo en comparación con un pájaro que vuela solo. Por otro lado se descubrió también que cada vez que un ganso se sale de la formación, siente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de hacerlo solo, sin ayuda y vuelve para beneficiarse de su compañero delantero. Si el líder de los gansos se cansa, pasa a uno de los puestos traseros y otro ganso toma su lugar. Cuando un ganso enferma o le hieren, otros dos gansos salen de la formación para ayudarlo y protegerlo hasta que se recupera o muere.

Creo que es evidente, sin añadir nada lo que nos enseñan los gansos y lo mucho que nos podíamos beneficiar si nos apoyásemos, ayudásemos y acompañásemos unos a otros como hacen ellos, no solo en nuestro día a día, en nuestra vida, entre nosotros y las demás especies, incluso también en un ámbito de trabajo, todo ello nos beneficiaria enormemente, sin embargo algo pasa para habernos convertido en una sociedad cada vez más individualista, en la que no nos ayudamos unos a otros, es más hacemos justo lo contrario, pasarnos por encima, ignorarnos, en algunos casos hacer daño al otro con tal de conseguir nuestro beneficio, sin importarnos nada más que nosotros, sin pararnos a pensar que todos juntos podemos sacar mayor beneficio en nuestra vida sin perjudicar a los demás, es más , ayudándoles a mejorar su vida también a la vez que mejoramos la nuestra.  No sé en qué momento hemos llegado a esto, pero sí parece que cada día va a más y todo nos importa menos, solo nosotros, nosotros y nosotros, como si eso nos fuera a librar de lo inevitable, porque tenemos que recordar que únicamente vivimos una vez y resultaría interesante seguir el ejemplo de los gansos y mejorar nuestra vida al mismo tiempo que mejoramos la de los demás.

 

Regina Calderón
Psicóloga General Sanitaria
Área de Psicología Educativa y Logopedia
| Centro Interdisciplinar de Psicología y Salud |

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| Educar desde la Cuna | Menores de edad: ¿Móvil sí o móvil no? He ahí la cuestión…

Estando en la sala de espera de mi ambulatorio para consulta médica, observé como una mamá joven daba su móvil a un niño de menos de 2 años: estaba en sillita. Su gesto era de rutina, como algo habitual, como si le estuviese dando el chupete, para que el bebo pasara el rato y no se pusiera nervioso por la espera. No cruzó palabra con su hijito. Esto me chocó bastante y me hizo reflexionar: ¡¿El móvil se ha convertido en un juguete…?! ¿Están aprendiendo a manejarlo antes que a hablar…? Mi conclusión fue que… ¡estamos perdiendo el juicio con el mal uso de las nuevas tecnologías…!

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) el 46% de los niños entre los 11 y 14 años tienen teléfono móvil. Pero, pocos padres saben que existe un alto riesgo en convertir a sus hijos e hijas en adictos a este aparato.

Es más, cada vez se compra antes el móvil a un menor de edad. En muchos casos, es el regalo estrella, a los 9 años, cuando hacen La Primera Comunión.

Se calcula que el 53% de los usuarios de móviles, de cualquier edad, tienen nomofobia o adicción al móvil. Cada persona lo consulta una media de 34 veces al día. El enganche es patente cuando se siente un miedo absurdo a perderlo o a salir de casa sin él: se convierte en una obsesión.

Ya hay estudiantes en nuestro país que se niegan a ir al colegio, instituto o universidad si no llevan encima su smartpfone. Los síntomas adictivos son claros: altos niveles de ansiedad, malestar general, agresividad e irritabilidad con enfados frecuentes e injustificados, por citar los más generales. Entre las características disfuncionales de personalidad cabe destacar: baja autoestima, déficit en habilidades comunicativas sociales y dificultades en resolver con normalidad los conflictos personales.

Cuando, en consulta o en charlas formativas, los padres o familiares del menor me preguntan a qué edad se le puede regalar uno de estos teléfonos inteligentes para uso personal, es decir, sin control por parte del adulto, lo primero que les pregunto es para qué, cuál es el objetivo... Y lo segundo, les sugiero que los menores de edad retrasen el tener libre disponibilidad, al menos, hasta los 16 años: actualmente, gran parte del fracaso escolar de los alumnos es por el uso indebido del móvil.

 

Mª Jesús Franco Domínguez
Psicopedagoga y Logopeda
Área de Psicología Educativa y Logopedia
| Centro Interdisciplinar de Psicología y Salud |

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